jueves, 6 de noviembre de 2014

NUESTRA SEÑORA DEL SAGRADO CORAZON de Punta Carretas- Montevideo

 Iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón,  de Punta Carretas. Una sinfonía inconclusa

Más conocida como Parroquia de Punta Carretas, se emplaza en Montevideo, en el barrio de Punta Carretas, en la esquina de las calles José Ellauri y Solano García. Justo frente al predio del shopping de Punta Carreta, una zona muy bacana de Montevideo, lindante con la rambla y el barrio de Pocito.
Esta iglesia originalmente estaba a cargo de la orden de los Hermanos Menores Capuchinos. En la época que se inicia su construcción, había en la zona una carencia de templos católicos, y además entraba en vigencia la Constitución de 1918, que separaba a la Iglesia Católica
del Estado; por lo cual esta construcción fue realizada en base a donaciones privadas. Entre los impulsores de la misma, cabe destacar a la Liga de Damas Católicas del Uruguay y al poeta Juan Zorrilla de San Martín. Uno de los primeros clérigos a cargo fue el padre Agustín de Savona. Desde 1983 es una parroquia de la Curia Eclesiástica, cuyo párroco más recordado fue el Pbro. Haroldo Ponce de León. A mediados de la década de 1990, la construcción del Punta Carretas Shopping, combinada con el efecto vibratorio
del tránsito, afectó la estructura del edificio; con tal motivo, tras estudios realizados por la Facultad de Ingeniería, en 1997-1999 fue sometida a obras de restauración]
Desde el punto de vista arquitectónico es un sobrio edificio de estilo neorrománico, fue construida entre 1917 y 1927, obra del arquitecto Elzeario Boix. El mismo describe con sus propias palabras este templo, diciendo en síntesis lo siguiente:
"La Capilla Votiva de Nuestra Señora del Sagrado Corazón está inspirada en la arquitectura italiana de la Edad Media.
Recuerda tanto en su planta como en su aspecto exterior las pequeñas iglesias románicas construidas en ladrillo y cubiertas de bóvedas tabicadas, sostenidas éstas fácilmente, en razón de su poco peso, por columnas esbeltas en vez de los recios pilares de las estructuras de piedra coetáneas francesas y españolas. Esta disposición usual en gran parte de Italia mantiene, como es sabido, la tradición de las viejas basílicas sin abovedar de los primeros siglos. En nuestro caso: tres naves sin crucero, separada la central de las colaterales por columnas (6 de cada
lado) simbolizando los 12 apóstoles, sobre las que descansan los arcos que soportan a su vez el muro sobrepuesto donde se abren los ventanales de iluminación. Estos están, a su vez, formados por triples vidrieras, cubiertas interiormente por lunetas que forman penetraciones en la bóveda central. En ella arcos torales que a modo de fajas acusan los cinco tramos en que está dividida. En el fondo el ábside de cierta profundidad, abovedado también y cubierto en su extremo semicircular por el correspondiente nicho en cuarto de
esfera.

La arquitectura interior es de gran sobriedad. Surge naturalmente de la disposición de los elementos descritos, realzados con ornamentos que falta todavía hacer: las ménsulas en que rematan los arcos torales y los capiteles de bronce que habrán de envolver la parte superior, ahora en rústico, de las columnas de granito. Un amplio friso sobre los arcos será campo propicio para el desarrollo pictórico de un posible e interesante tema de iconografía franciscana. El exterior acusa tanto en la fachada principal como en las
laterales con toda claridad la estructura interna, acentuada por los elementos arquitectónicos característicos del estilo románico bizantino. Techos de teja rematando en cornisas de fuerte saliente sostenidas por arquitos en serie, contrafuertes adosados al muro para contrarrestar los empujes de la bóveda alternando con los ventanales: tales son los elementos principales de las fachadas laterales. En cuanto a la principal, además de las cornisas y arcos rampantes que acentúan su silueta, el gran ventanal de iluminación, los recios pilares que
lo encuadran y el pórtico por fin, que falta todavía construir. Este presentará la disposición de un pequeño pabellón exento, formando nártex constituido por columnas, tres en cada uno de los ángulos extremos y dos más (una a cada lado) en la puerta de entrada, sobre las que descansarán arcos que a su vez sostendrán una cubierta a dos vertientes adosada al muro de fachada por debajo del gran ventanal.

Realzando la silueta y como elemento en cierto modo independiente si bien adherido a la construcción, la torrecampanario,
de forma cuadrada, que por encima de un friso decorado en sus ángulos con los emblemas de los Evangelistas remata en dos pisos: un tramo ochavado que forma la transición del cuadrado al círculo y finalmente la logia cubierta por el cupulín donde descansa la cruz a 35 metros del suelo. Como elemento estético, obtenido por la policromía resultante de los materiales empleados, el contraste entre el blanco de los elementos arquitectónicos con el rojo del ladrillo que forma los fondos.




Tales son, en síntesis, los caracteres resaltantes de esta obra aún inconclusa en que se ha buscado traducir con elementos arquitectónicos adecuados el programa de una parroquia adaptada en su interior a las necesidades del culto y que refleja en su exterior claramente la índole de su destino acentuado con la esbelta silueta del campanil vertical, tendida al cielo en contraste con la horizontal del vasto horizonte de mar que desde ella se divisa, faro espiritual, emplazado en un saliente de nuestra costa Sur, que lleva con su voz de bronce el nombre de Dios a los navegantes que a ella se acercan."


EL CASTILLO PITTAMIGLIO, La casa que oculto el santo Grial en América.

EL CASTILLO PITTAMIGLIO. Cada noche se revive
una leyenda de  amor, pasión y  traición

El Castillo Pittamiglio, es una de las construcciones más  llamativas de la Rambla de Pocitos en la zona de Punta de Trouville, en el departamento de Montevideo, Uruguay. Es un lugar que llama la antención, pero por sus lleyendas, su historia es el sitio ideal donde cientos de  turistas Cautivados por su estilo, día a día, llegan hasta él de todas partes del mundo, para disfrutar de sus misterios y dejarse llevar por el encanto y la energía que este emblemático edificio transmite. En su interior funciona el Espacio Cultural Castillo Pittamiglio, creado
en el año 2009, el cual tiene como fin difundir la cultura en todas sus expresiones y transformar al Castillo en un punto obligado de encuentro para toda nuestra sociedad. En el castillo aparecen programaciones que van desde El mágico de mundo de Merlin, La fábrica de juguetes, hasta la cocina musical, para llegar a las noches de miedo de Allan Poe, La vida mas alla de la muerte de HUMBERTO PONICANO PITAMIGLIO BONIFACINO..Los cuentos del Marques de Sade, como la clásica Casa de Bernarda Alba.
El Castillo Pittamiglio, predio perteneciente a la IMM, fue cedido
en el año 1966 a la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay quien es responsable, de la refacción, cuidado y mantenimiento de este singular edificio de la  capital Uruguaya. El Castillo Pittamiglio es un edificio ubicado en la calle Francisco Vidal, entre 21 de Setiembre y la Rambla de Montevideo, en el barrio de Punta Carretas, Montevideo. La fachada que da hacia la rambla exhibe una réplica de la Victoria de Samotracia, representando «la victoria de la vida», que hace al edificio emblemático1 de la costa montevideana.
Fue residencia del arquitecto . alquimista y místico Humberto Pittamiglio quien lo habito desde 1911 hasta 1966, quien lo mantuvo en permanente construcción desde que compró los terrenos en 1910 hasta el día de su muerte, con la premisa de que su construcción no acabara nunca,3 como metáfora de que la vida es un viaje en barco, así como también una representación de la vía húmeda de la alquimia. En el castillo se encuentran simbolismos alquímicos, cristianos, templarios, rosacruces y masónicos, entre otros. Dentro del edificio hay numerosos pasillos estrechos, puertas que no
conducen a nada, ventanas ciegas y habitaciones con formas extrañas.2 La historia del castillo está rodeada de mitos y leyendas, muchos afirman que  albergó el Santo Grial entre 1944 y 1956, también se dice que allí se realizaban orgías y rituales satánicos, y a lo que se suma la leyenda que su dueño salía de noche a caminar por la rambla envuelto en una capa roja.
Desde 1996 es propiedad en comodato y sede de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (APPCU). En el lugar funciona un restaurante, un museo y un espacio
cultural. Se pueden realizar visitas guiadas.
Lo cierto que el arquitecto Humberto Pittamiglio protagonista de esta historia, fue el inspirador de mucha obras y leyenda en Uruguay. La historia del lugar cuenta que Piriápolis tiene el privilegio de haber tenido entre sus creadores a Francisco Piria y en menor medida aunque dejó su huella también, el arquitecto Humberto Pittamiglio. Amigos por sus ideas en común , ambos empresarios, alquimistas y masones, Piria necesitó muchas veces de los servicios de Pittamiglio.
Justamente fue en una visita a
Piriápolis donde Humberto Pittamiglio conoce el Castillo de Piria.La construcción lo deja fascinado y no para en su empeño hasta construir el suyo propio.Para ello eligió un privilegado lugar en el actual Balneario Las Flores, vecino a Piriápolis. El castillo está emplazado en la mitad de una elevación desde la cual se ve este magnífico paisaje
Este castillo fue en realidad la residencia de descanso de Humberto Pittamiglio en el balneario Las Flores, es una construcción singular. Simula ser un gran castillo, cuya fachada de estilo medieval. con
torreones y pasadizos, impresiona al visitante.El castillo acumula tanto misticismo como historias vinculadas a la vida personal de Humberto Pittamiglio.
En él se detaca un jardín con abundante simbología. Diseñado en dos niveles está surcado de muchos caminos que se entrecruzan. Allí se ven ánforas, pelícanos una fuente y estatuas.
El sitio tiene una vista privilegiada, frente a un terreno que se prolonga por varios kilómetros. Fue construido por Pittamiglio en 1956, en una época tardía de su vida: 11 años después, fallecía en
Montevideo, soltero y sin hijos, víctima de una bronconeumonía

Mucho se ha dicho, tanto que la historia de boca en boca se transformo en leyenda, no estamos segurod de que fuera un Templario, pero siendo un mito urbano merecería serlo.

Pittamiglio fue  sin dudas un arquitecto reconocido,y muy creativo, creador de su propia leyenda.
Lo cierto que el lugar cautiva, e invita a entrar en el mundo cultural con espectáculos teatrales  funciones de cuentos y leyendas que se celebran en el místico castillo que sigue en construcción como el mandato de su creador Aquí en las noches se narran historias de terror, de amor de pasiones de traiciones y por supuesto canciones y teatro para niños, porque mas alla de las leyendas sigue siendo un espacio cultural……….ARTURO




martes, 4 de noviembre de 2014

MONUMENTO AL HOLOCAUSTO JUDIO

MONUMENTO AL HOLOCAUSTO JUDIO
         
Caminando por la Rambla Wilson en la peatonal costera con una cálida y húmeda brisa que sopla durante la tarde, se puede divisar a las orillas del Rio del Plata un hermoso memorial erigido en recuerdo de las víctimas del holocausto nazi y declarado por el Gobierno del país como Monumento Histórico Nacional: Memorial al Holocausto del Pueblo Judío.
Un monumento tan simple como sorprendente, de repente se encuentra uno con una pared de piedra y granito que rompe con el horizonte costero de la zona del golf de Montevideo. Lo cierto es que la
Agregar leyenda
obra logra el objetivo de interpelar al transeúnte costero, porque el corte del muro llama la atención y quiere saber de que se trata. Y allí esta este monumento en un lugar destacado entre los acantilados y el respaldo de la sede del Golf Club de Uruguay, lindando con el Parque de la Instrucciones del año XIII.
El monumento diseñado por los arquitectos Uruguayos Gastón Boero, Fernando Fabiano y Sylvia Perossio en 1992, aunque el memorial fue inaugurado en 1994.y desde entonces los Uruguayos tienen su muro de los lamentos.            
Un muro de granito rosa de acotada altura se extiende paralelo a la rambla, en una extensión de unos 120 metros, sólo interrumpido en su zona central por un ‘hueco-ventana’ que se abre al mar.
La aproximación al predio permite vislumbrar un par de rieles ferroviarios que alude al camino sin retorno de los campos de exterminio. Esas vías sugieren el inicio del recorrido descendente, gracias a la rampa que se desliza tangencialmente al muro de contención que puede evocar al Muro de los Lamentos, de fuerte contenido emblemático para el
pueblo judío.
Así lo acredita también la geometría angulosa del pavimento y de los muros que se apartan de la ortogonalidad y posibilitan el cambiante juego de luces y sombras, de contenido dramático.
Dos estrechos puentes de madera inducen a traspasar este punto de incertidumbre y desconcierto hacia la Plaza de la Meditación’.
Allí, varias estelas presentan inscripciones con textos bíblicos y de pensadores de origen judío. Una de ellas lleva la firma del escritor rumano Elie Wiesel (Premio Nobel de la Paz 1986) y señala que “a la tristeza queremos que la acompañe
la esperanza”.
El genocidio perpetrado por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) indujo a la colectividad judía uruguaya y a las autoridades nacionales recordar a las víctimas a través de este monumento.
El Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, de aproximadamente seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores. Los nazis, que llegaron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran una "raza superior" y que los judíos, considerados "inferiores", eran una amenaza
extranjera para la llamada comunidad racial alemana.
Memorial del Holocausto del Pueblo Judío

Durante la era del Holocausto, las autoridades alemanas persiguieron a otros grupos debido a su percibida "inferioridad racial": los gitanos los discapacitados y algunos pueblos eslavos (polacos y rusos, entre otros). Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos y de comportamiento, entre ellos los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová y los homosexuales.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Museos de Colonia del Sacramento. Uruguay

MUSEOS DE COLONIA DEL SACRAMENTO. Un magico encuentro con la historia

Toda la ciudad histórica constituye un museo al aire libre, que se completa con 8 museos de distinta naturaleza que guardan algunos tesoros de aquella época. He aquí una presentación general de dichos museos. Es una forma de sacar a la luz parte de los tesoros que todavía conserva Colonia de Sacramento. Y  que se pueden visitar cuando se transita por sus calles empedradas al visitar la ciudad. Y este tesoro que contienen sus museos,  permiten al visitante
adentrarse en la historia del lugar, así como también en las poblaciones que la habitaron desde sus años fundacionales.  Los museos de Colonia del Sacramento se  pueden visitar adquiriendo un boleto único en el museo municipal. Un folleto que circula de mano en mano entre los visitantes da cuenta de la existencia de ocho museos distribuidos por las calles de la vieja pero siempre radiante Colonia del Sacramento. Un mapa los ubica, pero basta con caminar un rato para darnos cuenta de que la ciudad no es tan grande y que sin quererlo van apareciendo a nuestro paso. De acuerdo al interés y al gusto de cada visitante depende que entremos o no.

El recorrido puede comenzar por el Museo del Período Histórico Portugués: una construcción portuguesa del siglo XVIII guarda en su interior un viejo escudo de Portugal que constituye una verdadera reliquia y que se encuentra muy bien presentado en un sitio destacado del museo, con una iluminación especial. Muebles, armamento y reproducciones de objetos de época y mapas cartográficos podemos encontrar en este museo. Me impresiono el mobiliario de los virreyes de la colonia, que luce impecable como si el tiempo no hubiese
pasado. Uno de los lugares de gran importancia que debes visitar cuando te encuentres de visita por la ciudad de Colonia en Uruguay es el Museo Portugués. Su importancia radica en la fuerte influencia que haya ejercido ésta cultura al desarrollo de la cultura coloniense que se conoce en la actualidad. Él lugar nos recibe ante una casa con fachada de piedra, con una puerta pequeña junto a la cual reposa un árbol de flores moradas en algunas épocas del año, pero que siempre busca dar sombra. El lugar es un pequeño
desde que lo vislumbras antes de entrar. Lo ubicarás cuando te encuentres en la Plaza Mayor, y su construcción tiene una antigüedad que proviene de los años de 1700, manteniéndose en buen estado hasta la actualidad. Aquí podrás observar la arquitectura que se desarrolla entre mediaguas de madera, tabiques y pisos originales empedrados.                             Acervo del Museo Portugués, La exposición que se almacena en el lugar consta de piezas pertenecientes al Ejercito Portugués, como lo son
indumentarias empleadas en guerra o para galas, así como insignias y botones honoríficos. Estandartes y miniaturas en bronce también pueden ser apreciadas como parte de la colección.Otras piezas elaboradas en la época portuguesa también resaltan por su gran belleza en tallado y pintura con detalles minuciosos, muy hermosa. No se puede dejar  de visitar el Museo Portugués, forma una parte importante dentro del recorrido cultural de los museos en tu visita por Colonia en Uruguay.
Aunque algunos visitantes como parte final del recorrido, es importante porque no hay que olvidar que esta ciudad amurallada fue la única ciudad Portuguesa del rio de la Plata.

He tomado aquí algunas descripciones muy bien lograda por Alberto Tito Pintos un historiador y guía turístico profesional de Colonia.  Al respecto no cuenta que Una de las reliquias genuinas de la antigua Colonia, llamada " Casa de Jean Beaudrix " antiguo capitán de caballería portugués y también "Casa de Ríos ",
actualmente ocupada por el museo portugués, es único en todo el Uruguay. Es el recinto ideal como aposento de este museo. Una parte de su construcción data de los años 1717 mientras que la otra de 1722. Estupendo exponente de la arquitectura portuguesa, construida en dos niveles aprovechando la caída natural del terreno, con comunicación a dos calles; la entrada principal está ubicada frente a la Plaza Mayor lo que constituye la planta baja y  la otra frente a la calle de San Pedro de Alcántaras cuya planta baja se accede bajando
un piso. El sitio fue donado al estado por Exilda Criado Pérez, habiendo pertenecido a su hermana Teresa. Esta y otra casa, son las dos únicas propiedades con techo a cuatro aguas de estilo portugués en toda la ciudad. La sala de entrada tiene también el cielorraso a cuatro aguas en madera artesanada muy similar al que se encuentra en la Casa de Nacarello. Este conjunto de reliquias facilita la reconstrucción de aquel periodo militar que dejó ricos trazos de cultura popular desde la fundación de la Colonia
hasta nuestros días. Conserva los pisos originales, así como la mayor parte de sus paredes interiores construidas con tabiques de madera, rellenos de teja partida y piedra asentadas en adobe, denominados " De San Andrés". Los techos son de teja y adobe y están restaurados con fidelidad obteniéndose magníficos resultados. El mobiliario es una importante donación del gobierno de Portugal. La majestuosa casona concita el interés de los visitantes, trasmitiendo un profundo equilibrio y una
acentuada expresión de vida. La llamada Sala de Reyes imanta con sus mayólicas perfectamente realzadas con trabajos de ambientación. Azulejos de la fábrica de Santa Ana en Lisboa, representando a los monarcas portugueses que reinaron en la época, sobresalen a la vista de los visitantes. Todo en esta casa resume historia; la Sala de los Gobernadores, con sus estandartes y azulejos, los uniformes del Regimiento de Dragones de 1772, una valiosa serie de armas de fabricación inglesa que utilizaron las fuerzas
portuguesas en las guerras por la tenencia de la Colonia, estandartes de guerra, miniaturas de bronce y escudos policromados, piezas de cerámica populares; en definitiva para tener una cita con la historia de colonia hay que pasar por esta casa.











El Museo Casa Nacarello es también una vieja casa portuguesa que conserva en perfecto estado sus paredes de piedra y el piso, tal como se construían a principios del siglo XVII. A estas construcciones portuguesas, como ocurre también con el Museo Municipal Dr. Bautista Rebuffo, llegó también la influencia española, que en general se dio con la incorporación de tejas, terrazas y distintos tipos de cielorraso.
Dentro de un viejo arcón .Como si la idea del recorrido fuera seguir abriendo los recuerdos de

un viejo arcón, otro de los museos que merece una visita es aquel que guarda todo el archivo fundacional de la ciudad y de la región de Colonia. Recibe el nombre de Museo y Archivo Histórico Regional y muestra claramente la información y la documentación que manejaban Portugal, España, Inglaterra, Francia y luego Brasil, Argentina y Uruguay sobre este lugar del mundo.




Museo Municipal.

 Bajo mandos portugueses era una de las llamadas "Casa Dos Secretarios", junto a la Casa del Virrey, (estos secretarios eran las autoridades civiles de la Colonia). Hoy es denominada Casa del Almirante Brown y allí funciona el Museo Municipal. Este nombre se debe a que nuestro gobierno se la entrega como recompensa a Brown, por medio de un documento del 17 de octubre de 1833, en honor a la labor presentada junto a Artigas en la Campana Libertadora Oriental. Esta histórica casa había pertenecido
al Gobernador de Colonia, Don Francisco Albín, comandante del Partido de las Víboras y del Espinillo, a quien le había sido adjudicada en 1793 por el Virrey español Nicolás de Arredondo. Esta ubicada frente a la "Plaza Mayor". "Viviendas de Azotea" era el nombre con que apodaban a la parte superior o piso alto. Las habitaciones inferiores eran llamadas "Sobrados de Abajo". La fachada tiene en los extremos dos pilastras de talla de piedra arenisca y la planta consta de amplios salones, limitados con muros portugueses de 80 centímetros de espesor. La
planta alta tiene una terraza donde desciende una escalera en ángulo, con escalones monolíticos de granito gris. Los techos, la azotea los pisos están hechos de baldosas cocidas y el entrepiso de madera dura.
El museo fue inaugurado el 25 de agosto de 1951. Allí se encuentran reliquias de inestimable valor las que demuestran el grado de cultura alcanzado por nuestros indígenas. Entre los materiales conservados se destacan morteros, alfarería, boleadoras,
puntas de flecha, rompe cabezas; contando además con trabajos pertenecientes a indios del norte argentino y de México.
Muestras de animales que conformaban el hábitat del indígena; cerámicas, una sección paleontológica y una selecta exposición de armamento de los militares de nuestro pasado, son unos de los atractivos más fuertes del museo. También allí, están los primeros programas de las corridas realizadas en la monumental Plaza de Toros del Real de San Carlos. El museo en sí no tiene un objetivo principal
definido, ya que en él, además de las innumerables muestras que destacamos, aparece una colección de pájaros embalsamados, otra de vinchucas y mariposas; sin dejar de lado los mapas y opulentos abanicos de la época. En la sala paleontológica, existe una coraza de Gliptodonte y un esqueleto de Lestodonte encontrados en la zona. Su interior es sugestivo y embellecido por una fina decoración. La visita al Museo Municipal se torna impredecible, pues nos llama a encontrarnos con huellas de un pasado imborrable de este rincón rioplatense.
El Museo Indígena Roberto Banchero permite, en cambio, apreciar las huellas que dejaron en toda la región las culturas indígenas antes de la llegada de los conquistadores europeos. Se destacan aquí boleadoras, puntas de flecha, morteros y algunas cerámicas que eran moldeadas por los pueblos originarios de estos sitios.Años más tarde, en 1777, comenzaron a poblar el área las primeras familias españolas. Esto se puede apreciar puertas adentro del Museo del Período Histórico Español, que se ubica en una vieja casona portuguesa del siglo XVII.

El Museo del Azulejo  Pero si existe un museo que sorprende por lo pintoresco y por lo agradable a los ojos, ese es el Museo del Azulejo. Frente al Río de la Plata, sobre el Paseo de San Gabriel, una pequeña casa de piedra y techos bajos esconde un verdadero tesoro que atrae a todas las generaciones que pasan por el lugar y que entran a ver de qué se trata. De colores blanco, celeste y azul en su gran mayoría, la enorme variedad de azulejos que allí se exhiben permiten entender la inmigración que recibió la pequeña ciudad de
Colonia del Sacramento a lo largo de los siglos desde su primera fundación portuguesa.
Donde se unen el Paseo de San Gabriel y la Calle de Las Misiones de los Tapes, se encuentra un rancho portugués con más de trescientos años de vida en el cual el tiempo no ha desgastado sus formas y sus enmohecidas tejas. Una impresionante colección de azulejos, se encuentra allí, donde se destacan los primeros hechos en el Uruguay en el año 1840, junto con otros de origen francés y catalán. El mismo fue inaugurado en 1988. Se conservan originales, gran parte de los pisos y paredes. Su restauración fue una inversión cultural realizada por el Citibank, que ha contribuido con una perfecta fusión entre la masa arquitectónica y la naturaleza, confiriéndole una particular armonía a su fachada y entorno.
Un  pequeño letrero nos indica  origen árabe  de la palabra azulejos (palabra que proviene del vocablo árabe az- zulaiy, "el ladrillo") fueron creados por las antiguas civilizaciones mesopotámicas y adoptados por todos los pueblos dada la simpleza de la tecnología necesaria para su fabricación y la versatilidad de su empleo. La materia prima que se requiere para su fabricación, la arcilla, se encuentra en todas las regiones del planeta. Sobre una pieza de barro cocido se coloca una solución a base de óxido de distintos minerales que por acción del fuego se vitrifican creando una superficie impermeable y decorativa. Si bien las primeras cerámicas llegaron de España, con el correr de los años y el cambio de estilos y modas varió la procedencia de estos incomparables elementos usados en las casas colonienses. Gran variedad de estos azulejos podrán verse en esta ciudad y su Museo del Azulejo desde los más viejos del siglo XVIII pasando por los provenientes de Pas de Calais, los llamados napolitanos, aquellos que a principios del siglo pasado siguieron la influencia del art nouveau y sus sucesores que vistieron, todos ellos en la ciudad con su maravilloso colorido.

Jorge Paéz Vilaró fue uno de los moradores del museo que donó parte de su colección, entre la que se destacan azulejos franceses, españoles y portugueses de los siglos XVII y XVIII. Este bello museo que no puede dejar de visitarse y que resulta el preferido de los más chicos y de las escuelas de Uruguay fue inaugurado en el año 1988 y hoy lleva más de veinte años invitando a entender el origen de los azulejos blanqui-azulados que indican lugares y calles


Finalmente hay muchos restaurantes y cervecería, pero hay tres lugares como ampliamente reconocidos por turistas y vecinos del lugar, uno es La Florida que solo abre a medio dia, pero tiene un chef de alta gama que prepara exquisiteces, Este lugar queda en la calle Lobos pegado al porton de ingreso al centro histórico de la ciudad. y por supuesto como parrilla popular podemos mencionar el PORTON en el centro comercial, es el lugar tradicional de encuentro de
los lugareños, amigos, mates, música y millones de anécdotas. La tradicional Parrillada El Portón abre sus puertas por primera vez el 14 enero del 1984 en Colonia del Sacramento. Así se inaugura un clásico de la ciudad en Av. General Flores 333, a 50 metros de la Plaza 25 de Agosto, donde generaciones se reúnen todavía para compartir en familia deliciosos platos de parrilla y otras especialidades. Finalmente  Marlo es la combinación perfecta para los amantes de la carne que están buscando cálida ambientación y
buena relación entre precio y calidad. El local parece algo oscuro pero sus mesas iluminadas le dan un toque tenue y romántico al lugar donde la atención y el servicio son rápidos y considerados. Los platos fuertes de la casa son la parrilla, los chivitos y algunos pescados como la merluza. También hay que destacar una extensa cava de singulares vinos. Marlo se encuentra en la calle Del Comercio 168 en Colonia del Sacramento, un calle angosta y transitada, que tiene mesas al aire libre del local.

y por supuesto como parrilla popular podemos mencionar el PORTON en el centro comercial, es el lugar tradicional de encuentro de los lugareños, amigos, mates, música y millones de anécdotas. La tradicional Parrillada El Portón abre sus puertas por primera vez el 14 enero del 1984 en Colonia del Sacramento. Así se inaugura un clásico de la ciudad en Av. General Flores 333, a 50 metros de la Plaza 25 de Agosto, donde generaciones se reúnen todavía para compartir en familia deliciosos platos de parrilla y otras especialidades. Hoy Colonia del Sacramento es una extensión del turismo Porteño, un lugar para el encuentro con la historia, la gastronomía más exigente, y con una hotelería que satisface todas las posibilidades presupuestarias……ARTURO