jueves, 18 de septiembre de 2014

MIRADORES DE BUENOS AIRES, Una visión distinta de la ciudad

MIRADOR DE LA GALERIA GUEMES… La Galería  antecesora de los modernos shopping.
Mirador de la Galería Guemes desde el antiguo faro.
La Galería Güemes fue considerada la obra cumbre de Art Noveau en 1915
 
Mirador de la Galeria Guemes, hacia los cuatro puntos cardinales



El nombre del edificio, rinde homenaje al máxime héroe de la provincia de Salta, El General Martín Miguel de Güemes. El 15 de Diciembre de 1915, la inauguración fue organizada por el Círculo de la Prensa y a ella asistieron el Presidente de la Nación Dr. Victorino de la Plaza (de origen Salteño), otras autoridades y descendientes del General Güemes.





El mítico mirador de la Galería Güemes reabrió sus puertas para que todos puedan disfrutar de la vista de Buenos Aires desde las alturas. Las visitas solo están permitidas de lunes a viernes  y se pueden realizar sin inscripción previa. Es ideal si uno pasea por la calle Florida, hacer una visita rápida al mirador, recordando que fue en su momento el lugar más alto de Buenos Aires, y un paseo hermoso e histórico de la ciudad.
El mirador  está ubicado en la entrada Mitre del edificio, en el piso 14º a 87 metros de altura.
Desde su apertura en 1915 provocó gran interés, dado que fue durante varios años, el punto más alto del país hecho por el hombre. Actualmente El Mirador, es el único que permite una vista privilegiada de 360º de la Ciudad de Buenos Aires y del casco histórico del Microcentro. Desde él pueden avistarse los cuatro puntos cardinales distinguiendo las históricas cúpulas de la Ciudad, sus edificios más emblemáticos, el Río de la Plata y hasta se puede divisar la costa uruguaya.

cupula de la calle florida
Para su reapertura, El Mirador fue restaurado. El paso del tiempo había deteriorado el cobre que recubría las ocho columnas portantes. Fue necesario retirarlo para llevar a cabo la limpieza y tratamiento anticorrosivo de las estructuras de hierro, colocando finalmente un laminado de cobre nuevo, el cual fue previamente tratado para mejorar su durabilidad. Se incluyeron también tareas de reparación de mampostería, pintura, colocación de luminarias e instalación de elementos de seguridad para resguardar sus accesos.
vista del banco ICBC ex Boston



Hace más de una década, la galería fue declarada Patrimonio Arquitectónico por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debido a su expresión de diseño inspirada en las grandes galerías del mundo de la época.









UN POCO DE HISTORIA
Al igual que otras Galerías de fin del siglo XIX y principios del XX, la Galería Güemes fue concebida al estilo de los grandes espacios europeos, que eran lugares de encuentro, de esparcimiento y donde, además de las compras, sucedían acontecimientos sociales; eran los predecesores de los actuales shoppings.
El edificio Galería Güemes es considerado uno de los primeros rascacielos de Buenos Aires con sus 87 metros de altura. Al visitante de aquellos años lo sorprendía la variedad de usos y funciones que albergaba en su interior. En el subsuelo un teatro y un importante
salón de eventos y restaurante. En la planta baja la Galería con locales comerciales y variada gastronomía. Desde el primer piso oficinas, y a partir del 6º nivel se encontraban los departamentos totalmente amueblados que se alquilaban temporalmente. Al llegar al piso 14º se encontraba uno frente a la confitería que tenía vistas a la ciudad y donde sonaban los acordes de una orquesta que tocaba desde un balcón interno del salón. Cuatro niveles más arriba el mirador, punto más alto de la ciudad durante varios años con una vista única de 360 grados en pleno centro de la ciudad.
Todo ello acompañado por alardes técnicos del momento, como
ascensores capaces de recorrer 140 metros en 60 segundos, sistemas contra incendios que bombeaban hasta 24 mil litros por hora y que eran activados a través de alarmas eléctricas ubicadas en la planta baja y los subsuelos. Los distintos sectores contaban con refrigeración, calefacción y ventilación forzada, y hasta fue comidilla por indiscreto el tablero luminoso que informaba acerca de la ocupación de las oficinas.
Un sistema de tubos neumáticos servía de correo interno del edificio. Sin era un edificio de alto adelanto tecnológico, que causaba asombro admiración y estaba pensado para la clase alta de Buenos Aires. Es notable que en ese momento se halla combinado la iluminación natural y artificial de la bóveda y la broncería del pasaje, o los detalles de broncería de los escaparates y de las puertas de los ascensores, concentrando asi los avances tecnológicos y arquitectónicos en un edificio. Otro tanto los mostraba el El teatro que contaba con butacas montadas sobre una losa de hormigón armado que, a su vez tenía apoyo pivotante capaz de
cambiar la pendiente de la sala .
Corria 1915 y la galería Guemes sin lugar a dudas anticipaba el futuro, hoy con toda la tecnología conocida, no se ha podido lograr un edificio que concentre tanto adelantos.
Los promotores de la obra fueron los salteños Emilio San Miguel y David Ovejero, dueños de gran fortuna y propietarios de la casona de 1830 que había en el terreno sobre Florida. Al principio se pensó en realizar la obra tan sólo sobre esta calle, pero luego se sumó al proyecto el Banco Supervielle, propietario del lote que miraba a San Martín. Se optó entonces por un edificio-pasaje que conectara ambas calles mediante una Galería de 116 metros.

El emprendimiento fue encomendado al arquitecto italiano Francisco Terencio Gianotti. La Galería Güemes fue considerada una de las obras cumbres de Art Nouveau.
La construcción comenzó en 1913, y debió afrontar no pocos problemas, pues sus propietarios quedaron en bancarrota por el costo de la obra que subió de 10 a 15 millones de pesos fuertes, situación agravada cuando un submarino alemán hundió el barco que traía los mármoles italianos para la fachada sobre Florida y otros costosos elementos para su terminación.



EL MIRADOR
Es uno de los emblemas de la ciudad levantado bajo el más puro estilo de arquitectura Art Nouveau que surge en Europa a fines del Siglo XI. La galería fue diseñada por el arquitecto ítalo-argentino Francisco Gianotti quien, con este edificio, logró una de las obras cumbres de la mencionada corriente estética. Al momento de su inauguración, sucedida el 15 de diciembre de 1915, y la galería con su mirador se consolidaba como el  rascacielos más altos de la ciudad.
En su subsuelo funcionó un teatro
cuyas butacas posibilitaban el cambio de pendiente hacia el escenario. Más tarde se convirtió en un cabaret y hoy es una tanguería. La galería, con 116 metros de largo, ocupa la planta baja y se extiende desde la calle Florida hasta la calle San Martín. En las 14 plantas superiores se construyeron oficinas y departamentos destinados a viviendas. En uno de ellos vivió el escritor y aviador Antoine de Saint-Exupéry. El edificio se corona con este mirador  que ha recuperado el gobierno de la ciudad de Buenos Aires , que ofrece una visión única y
 panorámica de 360° del microcentro  y desde donde se pueden identificar muchas cúpulas de edificios emblemáticos de la ciudad y hasta se puede  divisar la costa de Uruguay. Por ese motivo, en la última planta solía funcionar un faro que servía como guía a las embarcaciones que navegaban el Río de la Plata. A pesar del crecimiento de la ciudad, las vistas desde el mirador aún abarcan los cuatro puntos cardinales, una virtud que pocas construcciones pueden ostentar.
En 2008 culminaron las obras de refacción que, entre otras cosas,
descubrieron las claraboyas tapiadas hasta entonces con hormigón y recuperaron pinturas murales. Ver la obra terminada y apreciar la impactante postal de la ciudad son sólo dos excusas por las que vale la pena hacerse una escapada hasta allí y sobrevolar Buenos Aires, con una mirada no solo superior sino con la mirada de la admiración de la hermosa ciudad que tenemos todos los Argentinos……..ARTURO


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