jueves, 21 de agosto de 2014

ESTANCIA LA CANDELARIA, Una muestra del Loire en Buenos Aires

ESTANCIA LA CANDELARIA  La Pampa mágica muestra nuestro sueño monárquico
Bellisimo Castillo de  la estancia LA CANDELARIA. SIGLO XVIII  1894

La provincia de Buenos Aires conserva todavía una serie de estancias, que tienen en su casco central un castillo construido  al mejor estilo francés. Muchas de estás estancias han mutado a hoteles museo, y han abierto sus puertas con una oferta hotelera  que nos permite visitarlas y vivir  momento único al entrar en el túnel del tiempo de la famosa “belle epoque”  que brillo en Argentina entre 1800 y 1930, donde éramos una potencia mundial . He visitado algunas de ellas y verdaderamente entre la joya arquitectónica de sus palacios  y la obras de arte de su mobiliarios y EL
CASTILLO, es un palacio del Siglo XVIII, en si mismo es una  magnífica joya arquitectónica de estilo normando, que todavía mantiene  un mobiliario refinado que son verdaderas obras de arte que fueron traídas por sus dueños dese Europa. Actualmente, además de ofrecer el más refinado reducto para alojamiento, es un elegante museo privado con visitas guiadas. Los dos bungalows, el íntimo y romántico molino holandés y el castillo están ubicados muy cerca de la piscina y rodeados por un entorno boscoso centenario, parque que fue diseñado por el paisajista francés de la época
 “Carlos Thays” Es tan frondosa la arboleda  que casi ocultan el fabuloso castillo.
La estancia posee también una serie de  casitas Coloniales,  que se encuentran cerca de la cancha de polo, una antigua capilla y vario salones para Eventos masivos, el gran salón comedor y la boutique
completan las instalaciones.
adornos,  uno se siente invadido de un profundo sentimiento de admiración, de lo que poseemos , por lo que fuimos y por  lo que pudimos ser.                                                                                                                                                                

Molino de la estancia La Candelaria de Lobos
ESTANCIA LA CALENDARIA  que se encuentra en Lobos es una ejemplo de aquella época. Transcurría 1840 cuando don Orestes Piñeiro compró los primeros lotes de campo en el partido de Lobos. Luego éstos formarían, en 1890, la estancia La Candelaria, llamada así en honor a su esposa, Candelaria del Mármol, cuyos restos se guardan en la capilla del lugar.
PARQUE . El parque, de más de 100 hectáreas, contiene unas 240 especies de árboles y ha sido diseñado por el famoso paisajista francés Carlos Thays, responsable, entre otros, del diseño de los bosques de Palermo, en Buenos Aires, y del
Interior del molino
Parque Nacional Iguazú, en Misiones. Camine por los enigmáticos senderos del bosque y experimente las mismas sensaciones de quienes habitaron la estancia en el pasado. En el paseo  por el entorno del castillo se pueden apreciar  los amplios callejones de pinos centenarios y un prolijo césped  de  tlas centenarias araucarias, palmeras, casuarinas, cedros, pinos, ombúes, que enmarcan el espléndido Castillo Normando, las avenidas y calles de la estancia.Luego descubra el enigmático bosque, que se encuentra detrás del Castillo, surcado por mil senderos y bifurcaciones para terminar en el                                                                                                               lago que divide
Camino de ingreso a la estancia la Candelaria

el parque de la llanura. EL POLO también esta presente en el lugar,  a tal punto que la estancia se identifica como CLUB DE POLO LA CANDELARIA. En La estancia se brindan clases de polo para todas las edades y niveles de juego: un servicio completo que va desde los caballos hasta los tacos, para que el visitante se sienta un verdadero polista aunque no tenga habilidades de jugador, es suficiente saber andar a caballo y los instructores te hacen disfrutar  sin inconveniente del más genuino deporte argentino.  En este lugar se forjan día tras día los mejores jugares de polo del mundo.
La estancia ofrece también como entretenimiento una demostración de destresa con caballos, carrertas de sortijas y paseos tranquilos en carruajes o manso caballos que cumplen fielmente su rol de pasear a los visitantes entre los senderos que dejan la centenaria arboleda.
Muchas veces es difícil expresar  las emociones de un paseo o un viaje sin perder objetividad, por lo cual voy a reproducir una descripción de la  pagina Cecil Goitia Education Plan un espacio cultural y educativo  que prolijamente describe al CASTILLO LA CANDELARIA DE LOBOS de la siguiente
manera.
 “Recién en la llamada Belle Epoque de la Argentina (1880 – 1930), parte de la sociedad argentina inició su sueño monárquico en la provincia de Buenos Aires; heredándonos hermosos Castillos los cuales hoy constituyen “La Pampa Mágica”. El castillo es fruto del Arquitecto francés Alberto Favre contratado por Manuel Fraga, quien quedó impactado por uno similar que vio en Francia, a orillas del río Loire. Sin más se dijo: quiero uno igual en La Candelaria. Recursos no le
faltaron y contrató a los mejores de su época, se trajo todos los materiales de Europa. La prosperidad de los Fraga se puede apreciar en cada detalle, se puede “tocar” y sentir, y por unos momentos formar parte de ella. Construida en: 1894 (demoró 5 años aprox.) lo ocupo la Familia: Piñeiro (Don Orestes Piñeiro dueño) en homenaje a: a su mujer Candelaria del Mármol (nombre de la estancia, antes del castillo). El Arquitecto fue Manuel Fraga hijo político de Don Orestes. El Paisajista: Charles Thays.
Actualmente: Estancia de Recreo y descanso (cuenta con diversas actividades a realizarse dentro del predio). Breve Reseña: Don Orestes Piñeiro (médico farmacéutico) contrae nupcias con Candelaria Mármol y compran una estancia en Lobos, la cual recibe el nombre de su amada. Como la pareja no puede concebir familia adoptan, a una niña de nombre Rebeca. Ella contrae nupcias con Manuel Fraga pero tampoco puede tener descendencia. Al fallecer Rebeca, testamenta a favor de un hermano de Manuel quien tuvo seis hijos,
los cuales le hicieron abuelo, salvo un hijo y su hija Rebeca. Los restos de la familia Piñeiro – Fraga, descansan en la capilla de la estancia. Tiene 1200 mts cubiertos. El piso es de roble de Eslavonia y la araña posee 600 caireles de cristal de Roca.Por su parte Rebeca Piñeiro del Mármol Fraga se dedico a obras de caridad, consciente de su incapacidad física para tener familia, funda la "Hermandad de Beneficencia" que además de la donación de ropa para niños pobres desarrolla "La Colonia de vacaciones Rebeca
Piñeiro del Mármol Fraga" en un sector de la estancia, al cual concurrían contingentes de niños y niñas.
La estancia anteriormente se llamaba Los Pontones. Manuel Fraga alternaba sus actividades en La Candelaria con una participación social. Figura conocida en el Jockey Club y a otros centros sociales y también Intendente Municipal de Lobos.    Manuel Fraga fallece en 1935, entonces Rebeca apelo al menor de sus cuñados, Roberto P. Fraga quien a su pedido asumió la
dirección de La Estancia, dándole nuevo impulso a las actividades. Rebeca Piñeiro del Mármol de Fraga falleció el 20 de enero de 1940. Dejo en el testamento casi todos sus bienes a Roberto P. Fraga con excepción del casco de la estancia y la colonia de vacaciones que debía pasar a manos de la Hermandad de Beneficencia. Posteriormente Roberto P. Fraga negocio un convenio con la Hermandad cambiando la posesión del casco de La Candelaria por una importante fracción de campo cuyo producido
podría resolver los gastos de la Hermandad en lugar del alto costo de mantenimiento del casco.En el año 1940 Roberto P. Fraga contrajo matrimonio con Pura Isella Calvo, con quien tuvo cuatro hijos: Rebeca, Roberto, Rosendo y Marcelo. Pura Isella Calvo de Fraga falleció y dejo un recuerdo de bondad y cordialidad permanentes. Roberto P. Fraga volvió a casarse, ahora con Ema Frías y tuvo otros dos hijos varones: Enrique y Carlos. A su fallecimiento, ocurrido en el año 1965, quedaron como herederos
entonces su esposa Ema Frías y los seis hijos que hemos mencionado. Salvo Rebeca y Rosendo, los otros cuatro contrajeron matrimonio y tuvieron descendencia. La Candelaria se fracciono, paso a otros dueños y hoy, quienes adquirieron el casco, lo utilizan para turismo y actividades afines.  Quedan sin embargo el recuerdo de Orestes Piñeiro, Candelaria del Mármol, Rebeca Piñeiro del Mármol de Fraga, Manuel y Roberto P. Fraga como los hacedores de esta espléndida
Detalle de mármol de una de las chimeneas menores
estancia en cuya Capilla descansan sus restos.  La Candelaria con su castillo, su parque y sus 8000 hectáreas, fue también elegido ambiente para filmaciones de películas como La Casa de los Cuervos, El Ingles de los Huesos, etc. y requerida por el gobierno nacional para alojamiento de visitantes importantes como el entonces presidente de Nicaragua Anastasio Somoza y otras personalidades del ambiente. Posee torres normandas y un pórtico gótico, que contrasta con ciertos detalles del barroco
Vitraux de una de las escaleras
francés, en sus tres plantas principales están distribuidas sus salas, comedores, bibliotecas, salas de juego y sala de estar.  Adentro el mobiliario asombra por lujoso y refinado.                                               El salón de entrada, con muebles de estilo oriental y chimenea de mármol de carrara bajo una araña de cristal de murano, pasando la biblioteca de corte gótico, luce el comedor con muebles renacentistas, piso de roble de Eslavonia y una araña de 600 caireles de roca importada.  A los 8 dormitorios y a las 2 suites con muebles Luis XV y Luis XVI
Dormitorio en el Castillo de la estancia La Candelaria.


 
Dormitorio Castillo la Candelaria
  lleva una escalera con barandas de roble y descansos iluminados por vitraux franceses.  El interior luce algo oscuro por la abundancia de vitraux pero basta con abrir las ventanas para que la claridad descubra los detalles impensados. Desde las vidrieras se puede percibir el parque diseñado por Carlos Thays de unas 100 hectáreas, donde se despliegan mas
Dormitorio en la estancia La Candelaria
de 240 especies de arboles, araucarias, casuarinas, pinos, eucaliptos, plátanos, ombúes, paraísos, palmeras, higueras pendulares, nogales, olivos, entre otras sumándose a estatuas de estilo clásico sobre el césped tan verde como en un campo de golf
.





Capilla de la Candelaria en Lobos.
Visitar cualquiera de  los castillos de la belle epoque, nos introduce en un mundo mágico, el de los sueños monárquicos de aquellos inmigrantes que hicieron la América, y con sus inmensas fortunas quisieron cumplir su sueño de fundar una nueva Europa. Muchos Castillo quedaron como testimonio de aquel momento histórico, y todavía nos asombran por su belleza, y su esplendor que se mantiene intacto pese al paso del tiempo. Visitarlos es entrar en la historia de la otra Argentina, aquella que en su momento fue una verdadera potencia………..Arturo

Capilla de la estancia donde descansan los restos de la CANDELARIA


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